Esta es una palabra que, aunque pensemos no tenerla muy presente en el diccionario de la vida, sí lo está… Creo que la búsqueda de seguridad motiva gran parte de nuestras acciones; su ausencia genera carencias y problemas, y su presencia define nuestras decisiones. Todos, sin importar cuán autosuficientes seamos, necesitamos sentirnos protegidos y seguros. Y es que la experiencia de vulnerabilidad, de sentirnos frágiles y desprotegidos es una experiencia que puede hacernos sentir incompletos e insatisfechos a pesar de ser algo tan humano y comprensible. Nadie disfruta la inseguridad. ¿Cómo podría gustarnos un estado que nos enfrenta directamente con el miedo al sufrimiento y a nuestra propia finitud? Pero es una condición que nos acompañará hasta el fin de nuestros días. Sin embargo, hay formas de llevar esta condición tan nuestra. Creo que hay personas que pueden vivir en una mentira, pensando que no necesitan de nadie, que se bastan a si mismos y que además deben ...
Entras libremente, porque Tú no te detienes. Entras y avanzas para alcanzar el camino de nuestra salvación. Tú, apasionado por nosotros Tú, divino y humano. Divino y cercano. Tú, que decides llegar hasta el calvario para amarnos hasta el extremo. Tú, que en el Pan partido nos darás el anticipo de tu Pascua. Tú, que decides en ese sí entregarte, a pesar del pavor. Tú, el que me salvas, me sanas y lo das todo por amor. Tu sí a la muerte injusta Tu sí a la soledad y desgarro del corazón Tu sí con ese amor indisolublemente humano y eterno para que cada gota de tu sangre sea por cada gota de mi culpa para que cada gota de tu sangre sea por cada gota de mis lágrimas. Hoy caminas a las puertas de Jerusalén para acabar en la puerta de sepulcro. Hoy caminas con la conciencia clara de que, por mí, llegarás a lo más oscuro y a la muerte más profunda. Hoy caminas a la Jerusalén del mundo para que con tu muerte y resurrección acab...