¿Cómo se puede describir una sed saciada? ¿Cómo describir el hambre profundo que está satisfecho a la vez? ¿Cómo describir esa necesidad profunda, honda y constante que, a la vez, es colmada y hasta rebalsada? Hoy queridos amigos no me viene una historia o comparación. Hoy les digo con sinceridad que solo me brota una profunda gratitud por un misterio de amor que nunca se puede explicar bien. Como bien se podría decir: las palabras son vivencias a medias, y las vivencias, misterios humanos y divinos a medias comprendidos. Y es que hoy me ha conmovido mucho ver la ilación y la riqueza de las 4 lecturas del domingo. Isaías, que habla de esa sed y hambre a la que Dios ofrece todo, mucho y gratis: “Esto dice el Señor: «Oíd, sedientos todos, acudid por agua; venid, también los que no tenéis dinero: comprad trigo y comed, venid y comprad, sin dinero y de balde, vino y leche”. Is. 55,1-2 La respuesta al salmo que dice: “Dios extiende su mano para saciarnos”. Esta carta de P...
Cuando tenía 7 años, una madrugada de vacaciones dormía profundamente cuando sentí una voz amorosa que me habló al oído y me dijo: “¿Vamos al Cuzco?”. Era mi papá que me estaba despertando para alistarnos a realizar un lindo viaje de familia. Dormía muy bien, pero esa pregunta y el entusiasmo del viaje me despertó muy rápido. Muchas veces en nuestra vida podemos estar como dormidos o rutinizados en el día a día. Y puede pasar que nos olvidemos de esa voz buena que nos invita a experiencias que nos exigen, pero son mucho más importantes que seguir dormidos o en lo mismo… Jesús en el Evangelio de este domingo nos habla de 4 parábolas que nos siguen describiendo el Reino de Dios. Y las dos primeras hablan particularmente de esta analogía que me vino al corazón. Un tesoro, una perla muy fina que es tan valiosa que vale la pena dejar todo o vender todo para conseguirlo. Y entonces es un buen momento para sincerar el corazón, entrar en lo interior y preguntarnos: ¿Cómo es el Rank...