¡Sí, me alegra decirlo y estar segura que es realmente bella …! Creo que siempre tenemos cosas maravillosas por las cuales darle gracias a Dios. Y que, a pesar de las pruebas y problemas, cada día nos ofrece una nueva oportunidad para ser felices. Y además, que cada uno de nosotros, desde nuestra forma de ser, desde nuestra condición de vida y cultura, tenemos alguna forma particular de experimentar que siempre vale la pena vivir y gozar de este regalo... Este domingo que celebramos el Corpus Christi, Dios me dio la gracia de abrir un poco más los ojos del corazón para darle gracias por mi vida, y por tenerlo a Él como una verdadera garantía de poder alcanzar la verdadera felicidad que todos anhelamos. ...
Todos tenemos experiencias cotidianas que nos llenan de asombro y nos llevan a encontrarnos con la presencia de Dios en nuestra vida. Quiero compartirles mis propias experiencias sencillas y reales, que puedan animarles a descubrir las que están a su alrededor...