Me encanta ver en los pasajes del Evangelio, como el de este domingo, cómo Jesús no se deja llevar por las presiones y exigencias de los demás. Tenía personas que le tenían envidia o que se sentían incómodas con su presencia, por lo cual lo buscaban de tal manera que, en la actualidad, hasta podría decirse que le hacían algo parecido al bullying : lo molestaban sistemáticamente y le ponían trampas para humillarlo y dejarlo mal ante los demás. En este pasaje se ve cómo le tendían una trampa para que dudara, se equivocara y terminara siendo rechazado: «En aquel tiempo, se retiraron los fariseos y llegaron a un acuerdo para comprometer a Jesús con una pregunta. Le enviaron algunos discípulos suyos, con unos herodianos, y le dijeron: “Maestro, sabemos que eres sincero y que enseñas el camino de Dios conforme a la verdad, sin que te importe nadie, porque no te fijas en apariencias. Dinos, pues, qué opinas: ¿Es lícito pagar impuesto al César o no?”. Comprendiendo su mala voluntad, le...
Todos tenemos experiencias cotidianas que nos llenan de asombro y nos llevan a encontrarnos con la presencia de Dios en nuestra vida. Quiero compartirles mis propias experiencias sencillas y reales, que puedan animarles a descubrir las que están a su alrededor...