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Mostrando las entradas etiquetadas como Trascender

Como el agua de jamaica...

Me gusta tener en el frigider agua de Jamaica. Hiervo el agua con canela, clavo de olor, cáscara de piña y al haber hervido lo separo del fuego para agregar las flores de Jamaica. Muy saludable, se los recomiendo. Y a la hora de llevarlo a una jarra toca usar un colador para dejar fuera las cáscaras, tronco de canela y demás. Y eso que cuelo, lo llevo luego a la basura. Y al meditar en la parábola de este domingo, me vino esa imagen. «El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras los hombres dormían, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: “Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?”. Él les dijo: “Un enemigo lo ha hecho”. Los criados le preguntan: “¿Quieres que vayamos a arrancarla?”. Pero él les respondió: “No, que al recoger la cizaña podéis arrancar tambi...

El que ve la diferencia...

               Qué actual y común me parece lo que hoy Jesús nos enseña en esta primera parábola del Evangelio. Quién de nosotros podría decir que la experiencia de la cizaña no le ha rodeado de una u otra manera. Frase tan usada para hablar de aquellas situaciones en las que personas o pensamientos propios nos pueden llevar a la desconfianza, al negativismo o desesperanza.             Y me conmovió en esta parábola algo en particular que Él nos enseña. Subrayaré unas oraciones y les explico:             En aquel tiempo, Jesús propuso a las gentes otra parábola, diciendo: «El Reino de los Cielos es semejante a un hombre que  sembró buena semilla en su campo . Pero,  mientras su gente dormía, vino su enemigo, sembró encima cizaña entre el trigo , y se fue.            ...

¿Tolerar o trascender?

  Conversando con una amiga hace un tiempo, hablábamos de la importancia de darle buen sentido y uso a las palabras. Ese saber ponerle la mejor categoría a nuestra experiencia. Y una que últimamente me ha dado vueltas por las distintas formas como se usa, es el término de  “tolerancia” . Un término que tiene una gran riqueza cuando sabemos usarlo bien. Es un valor que implica el respeto íntegro hacia el otro, hacia sus ideas, prácticas o creencias, independientemente de que choquen o sean diferentes de las nuestras. Y hay otro término que me encanta vivir y valorar que es el de  “trascender” . Su significado podría dar la impresión de ser un sinónimo, pero en realidad no lo es. Su significado habla de ir más allá de algo, o ese penetrar, comprender o averiguar algo que está allí oculto y es lo esencial. Cuando meditaba el Evangelio de este domingo me vino con más claridad la diferencia de estos dos términos. Les confieso que cuando antes leía este Evangelio, me daban...

Ni blanco, ni negro…

Cuando veo a alguien pintar, me asombra las posibles combinaciones de colores que hacen antes de plasmarlas en un lienzo. Y cuando va ganando experiencia, puede sacar aún más matices y posibilidades. Creo que algo así es lo que nos ocurre a medida que pasan los años; descubrimos cada vez más matices en la vida… Dicen que cuando estamos en los 20´s los ideales grandes que buscamos conquistar los vemos posibles porque sentimos toda la fuerza y vitalidad. Y estamos seguros que todo dejará lo negro y será blanco de un día para otro. Que a los 30, empezamos a escandalizarnos o impresionarnos con los defectos y errores propios y ajenos iniciándose un “cierto realismo” o llegando a pensar que todo se volverá negro. Que a los 40 concluimos que “la vida es dura, que ya nada nos asombra”, y que la vida es gris. Y dicen que a partir de los 50 podemos ganar serenidad y gratitud para entender que la vida y las personas no son ni blancas ni negras, sino que tienen diferentes matices… No lo digo porq...