Al leer el Evangelio del domingo, me quedé pensando en esas peleas infantiles que viven no sólo los niños, sino también los adultos cuando reclamamos justicia. Esas discusiones que pueden acabar en resentimientos que han ocasionado grandes separaciones y rupturas. Conflictos que no tienen proporción con lo que se ha perdido: una relación, la unión familiar, el equipo de trabajo, la amistad. Heridas escondidas o abiertas que se hacen dolorosas si no se aclaran o perdonan. Jesús cuenta la parábola de un dueño de la viña que sale a contratar trabajadores. Saliendo a primera hora (6am), encuentra aquellos con los que queda en 1 denario por el jornal, el sueldo justo para ese trabajo. Pero luego sale cada 3 horas para seguir contratando a otros trabajadores a quienes les dice que se les pagará lo justo… Y la disposición y bondad de este señor le llevó a salir hasta 1 hora antes de acabar la jornada. Y a las 5pm contrata a otros hombres que no habían sido contratados por nadie. Nin...
Todos tenemos experiencias cotidianas que nos llenan de asombro y nos llevan a encontrarnos con la presencia de Dios en nuestra vida. Quiero compartirles mis propias experiencias sencillas y reales, que puedan animarles a descubrir las que están a su alrededor...