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Mostrando las entradas etiquetadas como paciencia de Dios

El copyright

  Una de las cosas que me impacienta muchas veces es cuando alguien se lleva el “copyright” de méritos o logros que no hizo. Es ese afán tan desordenado de recibir aplausos y reconocimientos, que es capaz de cambiar la historia para ponerle el aderezo de las exageraciones, las relativizaciones y hasta las mentiras para cambiar la historia. Analicemos un poco en qué consiste para luego explicarles lo que meditaba hoy sobre las lecturas tan ricas de este domingo: El copyright es el derecho legal que tiene un creador sobre su obra original. Y este derecho le otorga, entre otras cosas, tres posibilidades principales: Control: decidir quién puede copiar, vender, modificar o mostrar su obra. Reconocimiento: ser reconocido como el autor real de la obra. Beneficio económico: decidir si quiere obtener un beneficio económico por su trabajo y de qué manera. Con este contexto, recordemos que la parábola que narra Jesús es sobre un viñador que hace de todo en su vi...

Crecer y madurar

  Vi a una alumna de Primera Comunión después de 20 años. Me dio mucha alegría verla toda una mujer ya madura y una mamá feliz. ¿Cómo no conmoverme y cuestionarme una vez más ante el misterio de la vida? Así es, crecemos y maduramos físicamente, pero también psicológica y espiritualmente. Mantenemos mucho de nuestro niño interior, con la bendición de ver también cómo el espíritu y la capacidad de amar van madurando y creciendo a lo largo de los años. El Evangelio de este domingo, que es una de mis citas favoritas con mi amigo San Pedro, me llevó a reflexionar sobre este misterio del amor que crece cada día. Es una historia en la que Jesús nos muestra cómo nos tiene tanta paciencia esperando que crezcamos y maduremos poco a poco. Parece que los Evangelios han querido dejar siempre claro el amor especial que Jesús tenía por Pedro, pero también lo contradictorio y frágil que era el cariño que Pedro sentía por su Señor, algo con lo que tú y yo podemos identificarnos. Pedro es el primer...