Una virtud que admiro mucho en las personas es la honestidad. Esas personas que buscando ser íntegras reconocen con sinceridad lo que ven. Hay muchas definiciones, y una muy sencilla que me encantó fue ésta que afirma que “… es más que el no mentir, engañar o robar. Implica reconocer la verdad en lo que se identifica, al tener conciencia de sí mismo”. Es ese paso previo a ser coherentes e íntegros, porque creo que es de valientes llamar las cosas por su nombre e identificar la verdad que encontramos nos guste o no… Sin honestidad no se da luego la integridad de vida. Les comento sobre esta virtud, porque este domingo al rezar el Evangelio, me llevó a admirar la honestidad de los protagonistas de esta historia. Es el momento en el que Juan Bautista les dice a sus discípulos que allí estaba Jesús, el Mesías esperado. Y ante ello, Andrés y Juan deciden ir detrás de Jesús. Viene entonces esta experiencia y diálogo que me encanta: “Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, l...
Todos tenemos experiencias cotidianas que nos llenan de asombro y nos llevan a encontrarnos con la presencia de Dios en nuestra vida. Quiero compartirles mis propias experiencias sencillas y reales, que puedan animarles a descubrir las que están a su alrededor...