Es una planta que me encantó desde que me la regalaron. Se llama Gazania, más conocida como “dormilona”. Tiene la particularidad de abrir sus flores de día y cerrarse de noche. Ella se abren ante la luz intensa, tan así que cuando es un día no tan soleado, se abre muy poco. Y es impresionante cómo puedo verla toda cerrada y de pronto en pocas horas toda abierta y con un color tan nítido como la ven en esta foto. Y viéndolo así, creo que es todo lo contrario a una planta floja o "dormilona" ¿No creen? Pero hay algunas exigencias que me pide. Una de ellas es que consume mucha agua, es sedienta, por lo cual no puedo dejar de regarla ni un solo día. Y por otro lado, pide estar ubicada en un lugar expuesto al sol. Pero si le cumplo, crece de una manera impresionante, e incluso aparecen nuevos tallos de flores con muchísima facilidad. Una planta que me ayuda a recordar cómo hemos de ser ante la presencia y la Palabra de Dios. Por eso, este domingo en que Jesús nos habla de la...
Todos tenemos experiencias cotidianas que nos llenan de asombro y nos llevan a encontrarnos con la presencia de Dios en nuestra vida. Quiero compartirles mis propias experiencias sencillas y reales, que puedan animarles a descubrir las que están a su alrededor...