Varios de ustedes saben que estos meses he estado dedicada a mudanzas y traslados. Un reto y todo un aprendizaje. Hoy al rezar el Evangelio del domingo, me encantó identificar diversas analogías con detalles y experiencias que me tocaron vivir estos días. Por eso me atrevo a compartirles algunas experiencias vividas en lo práctico y un eco espiritual que Jesús me animó a vivir. Espero que les sirva. Y de pasadita, les doy algunas recomendaciones si alguien está por mudarse… · Esta experiencia empieza teniendo un objetivo claro: hacía donde, quiénes vivirán en ese lugar, el tamaño del lugar, etc. Es decir, tener una meta clara, lo cual nos llevará a saber decidir y planificar de la mejor manera posible. Y en nuestra vida también necesitamos metas claras y rutas definidas para ver qué hacer. Esos cambios interiores en los que se decide qué se mantiene y qué se deja. Hoy Jesús nos dice que hay un reino preparado para nosotros, hay un cielo, hay...
Todos tenemos experiencias cotidianas que nos llenan de asombro y nos llevan a encontrarnos con la presencia de Dios en nuestra vida. Quiero compartirles mis propias experiencias sencillas y reales, que puedan animarles a descubrir las que están a su alrededor...