Creo que estas semanas y meses las noticias de terremotos y catástrofes nos llevan a estar preparados para posibles siniestros. Ahora pensamos en el lugar más seguro donde permanecer ante un sismo y estamos alertas a noticias sobre el tema, pero también a evaluar temas en nuestra vida. Es un tiempo que puede recordarnos un poco esa sensación en la época de la pandemia. Fue un tiempo que mucha gente buscó a Dios nuevamente porque nos rodeaba la enfermedad, la muerte y la vulnerabilidad. Y tal vez también ahora todo esto nos puede llevar a revisar nuestras prioridades. Y vienen entonces preguntas importantes que podemos hacernos, que pueden evocar miedos y dudas sobre nuestro futuro. Y aún más esas preguntas sobre la muerte, sobre la vida eterna y nuestra relación con Dios y los demás. Me vino esta idea al meditar en este Evangelio del Domingo tan importante. Una historia en la que Jesús pide sinceridad a sus discípulos. Es como si evaluara y quisiera sincerar su relació...
Todos tenemos experiencias cotidianas que nos llenan de asombro y nos llevan a encontrarnos con la presencia de Dios en nuestra vida. Quiero compartirles mis propias experiencias sencillas y reales, que puedan animarles a descubrir las que están a su alrededor...