¿Cómo se puede describir una sed saciada? ¿Cómo describir el hambre profundo que está satisfecho a la vez? ¿Cómo describir esa necesidad profunda, honda y constante que, a la vez, es colmada y hasta rebalsada? Hoy queridos amigos no me viene una historia o comparación. Hoy les digo con sinceridad que solo me brota una profunda gratitud por un misterio de amor que nunca se puede explicar bien. Como bien se podría decir: las palabras son vivencias a medias, y las vivencias, misterios humanos y divinos a medias comprendidos. Y es que hoy me ha conmovido mucho ver la ilación y la riqueza de las 4 lecturas del domingo. Isaías, que habla de esa sed y hambre a la que Dios ofrece todo, mucho y gratis: “Esto dice el Señor: «Oíd, sedientos todos, acudid por agua; venid, también los que no tenéis dinero: comprad trigo y comed, venid y comprad, sin dinero y de balde, vino y leche”. Is. 55,1-2 La respuesta al salmo que dice: “Dios extiende su mano para saciarnos”. Esta carta de P...
Todos tenemos experiencias cotidianas que nos llenan de asombro y nos llevan a encontrarnos con la presencia de Dios en nuestra vida. Quiero compartirles mis propias experiencias sencillas y reales, que puedan animarles a descubrir las que están a su alrededor...