El pan es un alimento que todos valoramos. Siempre se ha comido en toda cultura y etapa de la historia. Un alimento tan sencillo, tan combinable, tan necesario y cercano. Y me encanta cuando, al hablar de una persona que queremos y admiramos, llegamos a decir: “Es más bueno que el pan…”. Hoy, que es la Solemnidad de Corpus Christi, me conmueve mucho que Jesús haya querido quedarse presente y vivo entre nosotros de esa manera: en un trigo que hecho sin levadura y sin sabor se hace pan. Y que, al estar consagrado, ese mismo pedazo de pan se convierta en el mejor alimento, en la mayor fortaleza y lo único que puede darnos vida plena. Un Pan que sana y cura toda dolencia. Un Pan que, siendo algo tan simple y sencillo, contiene al mismísimo Dios. Amor que nos invita a poder COMERLO para que no quepa duda que lo tenemos muy dentro y que estamos tocando el mismo cielo. Un misterio que no cabe en la cabeza, en el pecho ni en el corazón, porque es una entrega que desborda, que r...
Todos tenemos experiencias cotidianas que nos llenan de asombro y nos llevan a encontrarnos con la presencia de Dios en nuestra vida. Quiero compartirles mis propias experiencias sencillas y reales, que puedan animarles a descubrir las que están a su alrededor...