Con mis amigas cercanas tenemos la buena costumbre de guardar la llave de la casa de la otra por si sea necesario entrar para algún favor de emergencia. Es para mí un símbolo de la confianza entre nosotras y de esa apertura y hermandad que vive entre nosotras. Y me vino esta referencia porque este domingo es el día del Buen Pastor, un domingo para recordar que Jesús al mostrarnos que es Aquel que nos guía, nos rescata y conduce a los verdes prados de la vida y del cielo; también nos dice que Él es la Puerta del redil de las ovejas. Pero en el redil de Jesús hay una gran diferencia: no hay necesidad de llaves. ¿Por qué? Para ello hemos de comprender cuál es el significado de la Puerta. Y me encantó la explicación que encontré en un texto, que les quiero compartir: “En las montañas de Judea del siglo I, los pastores construían rediles temporales para pasar la noche. Hacían un círculo con piedras apiladas y dejaban un pequeño espacio abierto para que entraran la...
Todos tenemos experiencias cotidianas que nos llenan de asombro y nos llevan a encontrarnos con la presencia de Dios en nuestra vida. Quiero compartirles mis propias experiencias sencillas y reales, que puedan animarles a descubrir las que están a su alrededor...