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Mostrando las entradas etiquetadas como Sembrador

Arando nuestra tierra

  Dentro de tantas verdades que este domingo nos dice Jesús en el Evangelio, hay una cita que me llamó de manera especial y que en un sentido resume las demás: «Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el Reino de Dios.»   Lc 9,62 Que poniendo en positivo sería algo así como “si quieres estar junto a Dios, pon la mano en el arado y camina sólo hacia lo que vez en el horizonte”. Entonces, quise entender mejor en qué consiste la actividad del arado, esta tan importante para aquel que quiera recoger los frutos buenos de la cosecha.  La verdad que al entender un poco más este ejemplo que nos pone, me quedé agradecida por entender un poco más qué características importantes necesito en mi vida cotidiana para dejar que Él habite en mí y en nuestra humanidad Espero que estos sencillos puntos puedan ayudarte a poner medios concretos para cosechar los frutos de amor y gozo en Dios aquí en la tierra, donde empieza el camino al cielo. El arad...

Las bondades del agua...

Después de una semana fuerte y confirmando nuevamente cómo Dios no deja de estar presente en todo, me vino una y otra vez la figura del agua. Este elemento de la naturaleza que compone las 2/3 partes en el ser humano. No sé si me vino por las lágrimas de dolor y de risa, el sudor del esfuerzo, la sed de mi preguntas o la de mi búsqueda. Creo que el símbolo del agua puede expresar de muchas maneras el misterio del encuentro del amor y acción de Dios con nuestro camino y nuestra historia personal. Y al combinarlo con la parábola del buen sembrador que recordamos este domingo, se me dio un lindo regalo espiritual, agradeciéndole a Dios por varios elementos que entendí. Hoy me tomo la libertad de compartirlo con ustedes, tal vez se puedan identificar con algo de ésto... Y le dije al Señor que dentro de mí: Hay aguas como las del mar, con olas pequeñas que me animan a vencer nuevas metas y otras grandes que me revuelcan cuando no entiendo lo que ocurre. Hay aguas tranquilas como las de un l...