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Mostrando las entradas etiquetadas como perdón

Crecer y madurar

  Vi a una alumna de Primera Comunión después de 20 años. Me dio mucha alegría verla toda una mujer ya madura y una mamá feliz. ¿Cómo no conmoverme y cuestionarme una vez más ante el misterio de la vida? Así es, crecemos y maduramos físicamente, pero también psicológica y espiritualmente. Mantenemos mucho de nuestro niño interior, con la bendición de ver también cómo el espíritu y la capacidad de amar van madurando y creciendo a lo largo de los años. El Evangelio de este domingo, que es una de mis citas favoritas con mi amigo San Pedro, me llevó a reflexionar sobre este misterio del amor que crece cada día. Es una historia en la que Jesús nos muestra cómo nos tiene tanta paciencia esperando que crezcamos y maduremos poco a poco. Parece que los Evangelios han querido dejar siempre claro el amor especial que Jesús tenía por Pedro, pero también lo contradictorio y frágil que era el cariño que Pedro sentía por su Señor, algo con lo que tú y yo podemos identificarnos. Pedro es el primer...

Vencer la cólera...

  Era de mañana, íbamos por una calle peligrosa y mi mamá manejaba. Hacía mucho calor y tenía la ventana abierta. Cuando de pronto en una luz roja apareció un hombre que arranchó su reloj. Ella se defendió como pudo, pero el ladrón se lo llevó. Felizmente no pasó nada más. No sabía qué sentir; era una sensación de miedo e impotencia y sobre todo cólera por una injusticia, porque arrebató algo que no era suyo y que ella tanto valoraba. Cuando de pronto  me preguntó si estaba bien, para luego decir una frase que no se me olvida: “pobre hombre, espero que lo use para lo que esté necesitando tanto…”.  Y siguió manejando serena... Esa actitud no se me borró de mis recuerdos. Me dio una gran lección porque la nobleza, compasión y el perdón le brotó automáticamente, (obviamente luego le salió el susto y se fastidió mucho).  ¿Quién no ha sentido cólera más de una vez en su vida? Y me vino esta historia al leer lo que Jesús nos alienta a vivir este domingo: «A vosotros los qu...

Perdonar...

  Éste es un tema que siempre ha sido difícil de abordar y comprender. Querer perdonar, querer hacerlo de corazón y reconocer que humanamente es muy difícil. Y como este domingo Jesús nos habla del “perdonar 70 veces 7”, se me ocurrió compartir con ustedes algunas ideas cortas e importantes que Jesús nos enseña, para poder experimentar esta importante realidad en nuestras vidas. Esta realidad que va de ida y venida: perdonar y poder recibir el perdón… En primer lugar, hemos de reconocer que hay diversas visiones incompletas sobre lo que es el perdón auténtico. Por lo cual hemos de comprender que: ·          Es más que aceptar lo que sucedió.  Eso es un primer paso importante, pero que se queda corto. ·          Es más que suprimir nuestro enojo , pues un perdón auténtico sí reconoce la molestia, y busca cambiar ese dolor. ·          Es más que e...

Guardando silencio

               Cómo me conmueven y admiro esas personas que hablan desde su silencio o sus pocas palabras. Esas que, con su gran sonrisa y esa paz que le ha enseñado la vida, pueden reconocer con gran sabiduría lo que vale la pena y lo que sí es importante.               Esas personas que no son de hablar mucho, ni buscan ganar. Las que sólo buscan mantener su mirada en lo esencial y en encontrarse con la mirada eterna y amorosa de Dios. Los que sencillamente deciden medir sus palabras a la mínima expresión para guardar sus logros en el corazón y ofrecérselos sólo al buen Dios del amor y la misericordia.             Y hoy que rezaba esta parábola que Jesús nos cuenta sobre el fariseo y el publicano, no me fijé tanto en ese fariseo que se dirige a Dios con la cabeza levantada para ostentar que cumple muy bien sus ob...

Ver con tus ojos...

  Estaba en Misa, cuando me di cuenta que había una hoja de papel tirada en el suelo. Pensé ir a recogerla al terminar la Eucaristía para botarla, pero al ponerme de pie, noté que ya alguien la había recogido y dejado delante de mi banca. Pero ya no estaba por el lado del texto, sino por el otro, observando que en éste había la foto de una linda flor. Fui entonces a dejarla en otro lugar, y ya no en la basura. Este pequeño detalle me dejó pensando cómo muchas veces podemos aproximarnos a una realidad dependiendo de qué lado veamos las cosas. Esa hoja de papel estaba destinada a ser basura, pero al observar la realidad completa me llevó a comprender que tenía una riqueza distinta.   Creo de verdad, que algo así es lo que ocurre entre nuestra manera de mirar las cosas, y la forma como Dios se aproxima a nuestra realidad. La vista es un regalo hermoso que nos permite comprender todo misterio desde sus colores, sus formas, tamaños y proporciones. Regalo que nos lleva a poder hacer...