La autoestima es una cualidad y una habilidad muy necesaria en nuestra vida. Muchas veces dejamos de arriesgarnos, de actuar o de hablar sencillamente porque no nos valoramos, no nos creemos capaces o tenemos un mal concepto de nosotros mismos. Este es un tema que me encanta y me ha tocado reflexionar y explicar de diversas formas a distintos grupos de personas. La autoestima es algo que se gana con el tiempo, con el autoconocimiento, con la decisión de arriesgarnos a mostrarnos tal como somos, con la aceptación propia y con la indispensable ayuda de Dios y de los demás. Sin embargo, creo que muchas veces se ha querido equiparar la autoestima con una especie de “poder personal”, según el cual, automáticamente, deberíamos dejar de temerles a los riesgos, a las personas que nos dañan o a los desafíos de la vida. Pero la verdad es que es ingenuo e implica una exigencia absurda asumir que llegará un momento en la vida en el que no le temamos a nada. Es imposible que algún día seamos ...
Todos tenemos experiencias cotidianas que nos llenan de asombro y nos llevan a encontrarnos con la presencia de Dios en nuestra vida. Quiero compartirles mis propias experiencias sencillas y reales, que puedan animarles a descubrir las que están a su alrededor...