Me
gusta tener en el frigider agua de Jamaica. Hiervo el agua con canela, clavo de
olor, cáscara de piña y al haber hervido lo separo del fuego para agregar las
flores de Jamaica. Muy saludable, se los recomiendo. Y a la hora de llevarlo a
una jarra toca usar un colador para dejar fuera las cáscaras, tronco de canela
y demás. Y eso que cuelo, lo llevo luego a la basura. Y al meditar en la
parábola de este domingo, me vino esa imagen.
«El
reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo;
pero, mientras los hombres dormían, un enemigo fue y sembró cizaña en medio del
trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció
también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: “Señor,
¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?”. Él les
dijo: “Un enemigo lo ha hecho”. Los criados le preguntan: “¿Quieres que vayamos
a arrancarla?”. Pero él les respondió: “No, que al recoger la cizaña podéis
arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y cuando
llegue la siega diré a los segadores: arrancad primero la cizaña y atadla en
gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero”». Mt. 13,24-30
Y
es que Jesús nos ofrece una mirada más sabia y llena de amor. Lo que nos hace daño se irá, se colará y nos dejará. Lo bueno y esencial permanece. Una mirada en la
que siempre Él nos trasciende…
Trascender
es como mirar más allá, mirar lo importante. Es la forma que tiene Jesús de
mirar a todos. Un verbo que puede combinarse con misericordia, paciencia,
esperanza, empatía y amor.
Y
creo que esa es la forma como Jesús se aproxima a nuestro corazón lleno de
heridas y pecados, pero en el que para Él lo más importante es lo esencial:
nuestra dignidad, nuestro anhelo de felicidad, nuestras riquezas y lo esencial
que nos define. Es como si al encontrarse con nosotros se da cuenta de lo
negativo de nosotros, pero trasciende todo para mirar y llevarnos a mirar lo
verdaderamente importante que habita en nosotros.
Y
es que Jesús al salvarnos, al rescatarnos de la muerte no pone condiciones, no
exige ser perfectos para recibir su gracia y salvación. El conoce mejor que
nosotros lo malo, pero sobre todo lo bueno y valioso. El comprende mejor que
nosotros la grandeza y dignidad de nuestra vida. Vale tanto y pesa tanto, que
está dispuesto a dejarlo de lado por ir a nuestro rescate. Sabe de todo lo
oscuro que nos hiere, de todo defecto y pecado que nos ata, pero nos librará de
ello combinando su gracia con la bondad que habita en nosotros.

Aprendamos
a tener esa mirada paciente y esperanzadora en nosotros mismos. Si Él tiene
paciencia para no arrancar la cizaña de nuestra vida para no dañar el trigo
bueno hasta que crezca, nos enseña a ser comprensivos y a hacer crecer más
fuerte lo esencial y lo bueno, de modo que en el momento apropiado podamos
arrancar la cizaña de nuestra vida fortalecidos con el trigo fuerte y la gracia
recibida.
Una
sabiduría humana y divina que Jesús nos anima a vivir hoy. Mirarnos con
paciencia, crecer y madurar con esperanza y gratitud, trascender nuestro pecado
para no juzgarnos duramente. Esforcémonos ante todo en hacer crecer el trigo,
fortalecer el espíritu, avivar la esperanza, conocer mejor la verdad y el amor
que nos muestra el Señor para que en el momento que podamos sacar la cizaña de
la vida tengamos la fortaleza interior y la fuerza divina que Él siempre nos
ofrece para liberarnos verdaderamente de toda la cizaña.
Te
animo entonces en esta semana a dos tareas:
· Identificar
los defectos y pecados que te atan
· Identificar
las fortalezas y dones naturales recibidos
Y
entonces podrás ver primero cómo crecer más las fortalezas, para que con la
gracia de Dios y el uso de estos dones podrás tener un alma y espíritu
fortalecidos para vencer la cizaña de la vida.
Que
este domingo aprendamos de esta mirada paciente, amorosa y trascendente no solo
con los demás, sino también con nosotros mismos. No nos impacientemos con
nuestros defectos, más bien aprendamos a vencerlos con el bien, con lo bueno
que Dios ha sembrado en nuestras vidas y siempre confiando con su gracia y su
amor.
A
beber y ofrecer el agua de Jamaica de nuestra vida para ofrecer el amor sembrado en
nuestros corazones a los demás…

Gracias Magali
ResponderEliminarComo siempre tus mensajes son muy enriquecedores y que ayudan a mejorar nuestro camino hacia el encuentro de Jesús
Muy lindo mensaje Magali muchas gracias.Diis te bendiga .
ResponderEliminarGracias Maga por la linda comparación del trigo y de la cizaña con la flor de jamaica y por ayudarnos a visualizar la importancia de erradicar la cizaña de nuestras vidas 💕
ResponderEliminarHermosoooo. Gran enseñanza de Ntro Señor que nos seguirán ayudando.en nuestro caminar.Gracias Maga
ResponderEliminarMi Dios, que descubra los dones que me has dado ,para poder combatir mis defectos , para que con la paciencia y amor pueda servir a mis hermanos.
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