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Mostrando entradas de octubre, 2025

La postura corporal habla…

  Luego de un accidente, estando en la clínica, llegó una monjita que caminaba lentamente porque tenía la espalda encorvada. Fue la que más pudo ayudarme y solucionar las heridas. Pero más que su eficacia como buena enfermera, me impresionó su mirada y postura. Y quedé muy agradecida. Días más tardes me enteré que era una religiosa que tenía varias décadas de servicio en la clínica y que su postura era el resultado de tantas horas de servicio, agachada y encorvada para atender pacientemente a los que venían. Una postura hecha vida que me llevó a pensar cómo los hábitos de vida y las actitudes quedan grabados en todos los aspectos de nuestra humanidad. Su amor a los demás se expresaba misteriosamente en su cuerpo. Este domingo, Jesús nos narra una parábola que me hizo recordar esta historia, pues en ella nos hace pensar cómo es la postura de nuestro corazón al rezar y al relacionarnos con los demás. En aquel tiempo, Jesús dijo esta parábola a algunos que se confiaban en sí mismo...

Antónimo y sinónimo...

  Me encanta ver cómo Jesús es tan buen maestro. La parábola que nos cuenta este domingo la describe de tal manera que no queremos ser como el protagonista y sí queremos ser como la otra protagonista. Entonces es algo así como una motivación e invitación para ser el antónimo de uno y el sinónimo de la otra: -Este es un juez que no le teme a Dios: que no confía en su poder, que no se entiende humano frágil y necesitado, autosuficiente, soberbio y sin entender la necesidad de recurrir al poder y fuerza de Dios para su misión. Y el antónimo es Jesús, quien no solo le teme a Dios, sino que no se entiende sin el Padre. Que sabe orar y clamar al Padre desde la madrugada, un Juez que le da gracias por todo y que sabe buscarlo y llamarlo hasta en el suplicio de la Cruz. Un Juez que entiende a la voluntad del Padre como su propio alimento. Un hermano que pide ayuda a sus amigos y a todos nosotros para hacer y vivir la justicia aquí en la tierra. ___ -Un juez a quien no le importan los...

Con las ventanas abiertas...

  Me encanta tener abiertas las cuatro ventanas de mi casa. Así entra aire fresco, mejora la temperatura y se siente mejor la calidad del ambiente. Es como que estamos en más conectados con el exterior y no nos sentimos encerrados. Y además, todo se ilumina y se ve más claro. Al meditar el Evangelio de este domingo que nos pone el ejemplo de un leproso agradecido, me hizo pensar que el ser agradecidos es como mantener las ventanas del alma abiertas para acoger y saber valorar todo lo que somos y recibimos. Este pasaje del Evangelio describe la realidad de 10 hombres con lepra. Una enfermedad rechazada por los judíos, llevándolos a separarse de sus familias y la comunidad. No podían acercarse a nadie teniendo que pasar por la condena de la soledad. Y estos 10 leprosos al escuchar de Jesús y su poder, se atrevieron a buscarlo pasando vergüenza y humillaciones hasta poder encontrarlo. Y Jesús los curó, pero no como otras veces delante de sus discípulos, sino indicándoles que vayan a p...

Los regalos se abren...

  Ayer en el cumpleaños de mi mamá, me conmovió verla contenta con un regalo en su mano, se lo trajo una amiga que la quiere muchísimo. Y no se le ocurría abrirlo porque ya no sabe cómo hacerlo… Entonces le fui abriendo el papel y le saqué una loción muy rica. Le encantó el olor y quería ponérsela. Hoy que meditaba en el Evangelio del domingo que nos habla sobre el don de la fe, me vino este recuerdo porque creo que la fe es un regalo de Dios, un don que necesita ser abierto, acogido, recibido y vivido.  “Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería”. Lc. 17, 6 La fe un don verdaderamente indispensable para nuestra vida y que muchas veces no es comprendido. Un regalo para todos, sin requisitos, sin condiciones. Un regalo que Dios nos da gratis. Y es que fe nos lleva a caminar con sentido, hondura y perspectiva en la vida. La que nos permite aliviar el corazón porque todo lo que pueda ocur...