Entras libremente, porque
Tú no te detienes.
Entras y avanzas para
alcanzar el camino de nuestra salvación.
Tú, apasionado por
nosotros
Tú, divino y humano.
Divino y cercano.
Tú, que decides
llegar hasta el calvario para amarnos hasta el extremo.
Tú, que en el Pan
partido nos darás el anticipo de tu Pascua.
Tú, que decides en ese
sí entregarte, a pesar del pavor.
Tú, el que me salvas,
me sanas y lo das todo por amor.
Tu sí a la muerte
injusta
Tu sí a la soledad y
desgarro del corazón
Tu sí con ese amor
indisolublemente humano y eterno
para que cada gota de
tu sangre sea por cada gota de mi culpa
para que cada gota de
tu sangre sea por cada gota de mis lágrimas.
Hoy caminas a las
puertas de Jerusalén
para acabar en la
puerta de sepulcro.
Hoy caminas con la
conciencia clara
de que, por mí, llegarás
a lo más oscuro y a la muerte más profunda.
Hoy caminas a la Jerusalén
del mundo
para que con tu
muerte y resurrección acabemos en la Jerusalén celeste.
Hoy empieza esta
intensa ruta de amor libremente entregado,
en la que tu amor
queda impreso en mi alma, cada vez con más hondura.
Hoy empieza un sí más
profundo que quiero darte ´
para acoger
libremente la invitación a vivir la Pascua contigo.
Vienen luego esos días en Jerusalén de más ofensas y más firmeza la tuya.
De hablar claro, de seguir amando.
Días para estar dispuesto a defender el amor y la verdad
aunque sea como poner leña al fuego de la envidia y la ceguera espiritual.
Jueves bendito, el de la Cena de Pascua,
este de la despedida escondida de tus amigos,
en la que tu voz fuerte empieza a callar,
para que solo tu Cruz hable.
Noche de amor hasta el extremo y con un profundo respeto a mi
libertad.
Noche en la que lavas los pies a los que te aman y a los que te
traicionan,
y quedas humildemente en un simple pan y en un sencillo vino.
Noche de profundo misterio, y de este dolor herido.
Noche de miedo indescriptible, que te hace derramar sangre, y que con esa
fidelidad hasta en lo oscuro de la noche del alma, hará brotar luego el Sol de
eternidad.
Noche de un profundo respeto al sí y al no de nuestra humanidad.
Viernes, lleno de todo,
junto la Madre, que ha velado contigo.
Viernes de injusticias, envidias y contradicciones,
en las que, como cordero manso e inocente, te dejas llevar.
Y en la que ya no es tu
divinidad, sino también tu humanidad la que se desfigura y se esconde,
y ya sólo con los ojos de la Madre podemos verte.
Viernes en que por las calles de Jerusalén caminas abrazando tu muerte,
como lo haces por mis rutas, mis venas y las sendas de mi vida.
Cruz que habla, Cruz que busco escuchar,
cruz bendita que lanza un grito de amor y misericordia
al Padre que espera
y a mis oídos sordos para que te escuche y te crea.
Grito de canto y de profundo respeto,
grito de perdón y esperanza
para que mi corazón comprenda que es tu vida a cambio de la mía.
https://www.youtube.com/watch?v=lodXkDWpUhk
Y amanece este
sábado,
de este profundo
silencio
de este duelo tan
fuerte.
Día en el que solo hay recuerdos y vivos ecos,
de los llantos, de los clavos, del grito del Hijo entregándose al Padre.
quien también recibió los clavos y azotes en lo profundo de su alma.
Sábado silente, con todo escondido.
con el único sonido
del respiro fiel y paciente
de una Madre que aguarda
la promesa que le hiciste.
Sábado silente
para darte gracias, por tanto.
Que sea un sábado de escucha,
para sentir la elocuente, viva y eterna salvación,
la que se entiende más fuerte
cuando callo otras voces
y contemplo con tu gracia
este amor eterno.
AMEN




Magali, tu texto me ha conmovido mucho. Hay algo en la forma en que escribes que se siente muy verdadero, muy profundo… como si brotara desde un lugar muy íntimo y orado y, de una manera muy especial, me contagió ese amor a Jesús. Gracias por compartir algo tan bello. De verdad me llego al corazón.
ResponderEliminarHola!! Me escribes por interno quien eres? Me alegra mucho que te ayude!!!
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