Con mis amigas cercanas tenemos la buena costumbre de guardar la llave
de la casa de la otra por si en alguna emergencia entremos para algún favor de
emergencia. Es para mí un símbolo de la confianza entre nosotras y un símbolo
de apertura y hermandad entre nosotras.
Y me vino esta referencia porque este domingo es el día del Buen Pastor,
un domingo para recordar que Jesús al mostrarnos que es Aquel que nos guía, nos
rescata y conduce a los verdes prados de la vida y del cielo, nos dice también
que Él es la Puerta del redil de las ovejas. Y en el redil de Jesús ni siquiera
hay necesidad llaves. ¿Por qué?
Para ello conviene comprender qué quiso decir Jesús con el significado
de la Puerta. Y la explicación la encontré en un texto que se lo quiero
compartir:
“En las montañas de Judea del siglo I, los pastores construían rediles
temporales para pasar la noche. Hacían un círculo con piedras apiladas y
dejaban un pequeño espacio abierto para que entraran las ovejas. ¡Pero no había
ninguna puerta de madera ni rejas para cerrar ese espacio! ¿Cómo protegía el
pastor a las ovejas de los lobos y los ladrones en la oscuridad? Una vez que
todas las ovejas estaban adentro, el pastor se acostaba en el suelo, cruzado
exactamente en el hueco de la entrada. Él se convertía literalmente en la
puerta (Thura). Cualquier lobo, león o ladrón que quisiera atacar a las ovejas
esa noche, tenía que pasar literalmente por encima del cuerpo del pastor. El
pastor estaba diciendo: "Si quieres llegar a ellos, vas a tener que
matarme a mí primero".”
¿Cómo no conmovernos y llenarnos de gratitud? Esta figura se ha cumplido.
Jesús, que es la Puerta, sí llegó a dar vida por nosotros.
Un Pastor y una Puerta que solo respira amor y libertad. Que es puerta y
no ventana, porque respeta profundamente nuestra libertad. Que nos conduce a la
vida plena llamándonos por nuestro nombre y animándonos siempre con su amor y
paciencia a salir del redil para viajar, caminar y compartir con las demás
ovejas la vida plena que nos ha sido regalada.
Que este domingo quedemos agradecidos por tener un Pastor que nos ama tanto
y que es también esa Puerta que nos protege, nos cuida y se desvelará siempre
por darnos su vida y su alimento resguardándonos con su mirada profunda de amor
y esperanza.
Jn 10, 1-10
Escribí una oración que espero les ayude:
Eres ese Pastor que conoce a cada una de tus ovejas,
que las llamas por su nombre para salir juntos al
verde prado.
Un Pastor que también eres Puerta,
esa que Tú tocas y abres
cuando el corazón libremente lo permite y
cuando nos buscas para cenar y caminar juntos.
Puerta que utilizas siempre,
porque nunca nos forzarás entrando por ventanas o
techos,
pues el llamado y el respeto irá siempre primero.
Eres una Puerta divinamente paciente y amorosamente
confiada.
Eres una Puerta viva que nos proteges
de ladrones y de tantas amenazas de la vida.
Ésta que se recuesta como escudo
para que nada ni nadie pase por ella
dañando el corazón e hiriendo nuestros sueños.
Puerta y escudo que das tu vida
para salvarnos y hacernos plenos.
Eres mi Pastor y Puerta que al salir el sol
me llamas por mi nombre
para que salgamos a caminar juntos,
a subir los montes y horizontes
y a alimentarme con tu propia vida.
Eres mi Pastor y Puerta que al anochecer
me llamas por mi nombre
para arroparme y protegerme
en nuestra eterna casa y nuestro eterno abrigo
para descansar el alma y recordar lo vivido,
para compartirlo con los nuestros
y para curar también las heridas vividas.
Puerta que no la cierras oscureciendo la vida
sino que la formas con un abrazo inmenso
y con tu rostro mirando dentro
para arrullarme y cantarme
con tu Palabra viva, y tu amor eterno.
Mi eterno Pastor,
que pueda serlo con un corazón como el tuyo
que aprenda a caminar, guiar y consolar
que aprenda a consolar, animar y amar
con la fuerza de tu amor resucitado
y con nuestra historia de amor compartida.
AMEN
https://www.youtube.com/watch?v=ZJBWZCVnIKI&list=RDZJBWZCVnIKI&start_radio=1


Muy edificante y sobre todo profundo y fortalecedor para nuestro espíritu
ResponderEliminar