Esta es una de las
fotos que más me gusta al recordar a mi familia. Fue tomada hace muchos años
como comprenderán, pero me recuerda la experiencia hermosa que he tenido
siempre de sentirme tan amada, protegida y comprendida por los míos. Los años
han pasado… pero el amor y la gratitud por ellos, y por los demás alrededor,
sigue creciendo.
Mi familia ha tenido
siempre gestos y palabras que, al decirlas, me despiertan historia y gozo.
Compartimos recuerdos que pueden traernos lágrimas, tanto de alegría como de
dolor, pero que se vuelven llevaderos porque ellos comprenden muy bien lo que
hay en mi corazón. Ellos me han mostrado lo que es el amor concreto, lo que no
se negocia y lo que puede crecer cada vez más. Ellos me han mostrado lo que significa la entrega y el sacrificio por amor. Mi familia es ese espejo que me
recuerda quién soy y qué busco ser; la que ha puesto palabras en mi boca para
entender la vida y la que siempre ofrece un refugio seguro y hombros generosos
para descansar.
Nunca
terminaré de agradecer a Dios por las personas maravillosas que me rodean: mis
papás, mis adorados hermanos y mi familia cercana.
Creo que la familia
es, el mejor don y regalo que Dios nos ha dado. Es la cuna y el descanso
indispensable para vivir, caminar, madurar y aliviar el alma. Es el amor
inmediato expresado en una madre, un padre, hermanos, hijos y esposos. Ellos
nos ofrecen las palabras, miradas y acciones precisas, porque conocen —a veces
mejor que nosotros mismos— lo que habita en nuestro interior.
Son
quienes nos permiten andar en pijama y con total libertad por la casa de
nuestra vida. Son capaces de las sorpresas más increíbles y los sacrificios más
indescriptibles porque simplemente nos aman muchísimo. En familia nos conocemos
y comprendemos cada vez mejor; son como espejos que reflejan y avivan
nuestra conciencia, memoria y corazón. Nos evocan experiencias de la niñez y la
adultez con códigos que solo podemos entender entre nosotros.
Hoy
quiero animarlos a tomar más conciencia de este regalo al meditar, en este domingo
de Navidad sobre la Sagrada Familia, este modelo de amor que nos enseña cómo hacerla
crecer cada vez más.
Este
domingo coincide con la dolorosa historia de los santos inocentes y la fe
inquebrantable de José al llevar a María y a Jesús a Egipto para protegerlos.
Y hoy, al rezar,
escribí esta oración. Espero que nos ayude a profundizar en este regalo que
Dios nos dejó. Demos gracias por la Sagrada Familia y por la familia que nos ha
regalado a cada uno aquí en la tierra. No hay familia perfecta, pero con ojos
de Dios veremos que es muchísimo más lo que hay que agradecer.
¡Feliz Navidad otra
vez!
____
Contemplo
este amor silencioso
de
la Madre serena arrullando y alimentando al Pan Vivo
de
José sobrepasado ante la misión encomendada.
Familia
santa, familia humana
familia
que tiene por Hijo
al
que nos ha creado.
Familia
feliz que acepta los dolores
familia
pobre con pruebas y peligros
familia
con esos gozos de eternidad y promesas que se van cumpliendo.
Familia
que tiene a José
tan
humilde y generoso
como
el elegido para cuidarlos.
Que
acepta con paz la incomprensión de tantos misterios
Y
que tiene como la mejor certeza
la
obediencia al llamado y pedidos del Padre.
Hombre
bueno que le toca
vivir
temores y peligros grandes,
esos
que sobrepasan sus fuerzas
pero
pone toda su confianza en Dios bendito
que
es también este pequeño Niño recién nacido.
Familia
que tiene como Madre
a
esta mujer joven y fuerte
que
sin saber cómo sería todo
dijo
un SI que tuvo eco en toda la historia.
Una
Madre que recibe en el pecho
una
espada atravesada
por
el amor indescriptible
por
su Hijo encarnado
por
su Hijo que ahora es también mi hermano.
Familia
santa que tiene a la Luz eterna allí dormido
que
tiene por pequeño al Amor inmenso
que
tiene por Hijo a Dios humanado.
que
tiene por Hijo al Niño frágil que llora y ríe
el
que duerme dulcemente y dormirá bruscamente para ser resucitado.
Gracias
mi Dios amado
por
contemplar un poco más esta familia santa,
por
ayudarme y motivarme
a
amar más a los míos
y
enseñarme con este ejemplo
que
no habrá peligro, dolor y prueba
que
no pueda ser llevado y sanado
si
no es con la fuerza divina y la fe recibida,
con
la ayuda de mi Madre María y José custodio,
que
se puede al vivir con la esperanza compartida
y
con este amor en el pecho
que
arde y se ensancha
cuando
me uno a ellos
cuando
recibo al Hijo
cuando
agradezco tanto.
AMÉN


La *Sagrada familia* es un ejemplo de amor, fortaleza y de dedicación al hogar formado, en estos tiempos sigue siendo el "ejemplo" de los ejemplos, nos da ánimo...para no desfallecer en el camino frente a las diferentes visicitudes que se presentan en la familia...doy gracias a Dios también de tener una familia Bendecida.
ResponderEliminarAsí es Magali, nacer y crecer en una familia es el mejor regalo de nuestro Padre para transitar el camino de la vida.
ResponderEliminarBellísima, muy linda tu meditación de esta semana, querida Magali.
ResponderEliminarEfectivamente a veces pienso que si volviera a nacer, le pediría a Dios que fuese con la misma, mi entrañable familia, mis abuelos, padres, hermanos, tios, tias, primos y primas, casualmente, son estas fechas las que me hacen evocar y tbn invocar la Gracia de Dios en mi amada familia.
Como siempre gracias querida Magali, Dios te Bendiga y te Guarde siempre.
Te quiero y admiro mucho.
Elvira Orellana.